Política

Hasta siempre, Ña Pablita: Caazapá despide a una histórica dirigente liberal

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Hasta siempre, Ña Pablita: Caazapá despide a una histórica dirigente liberal
Pabla Antonia González Romero, ex presidenta del Comité 149, exconcejala municipal y reconocida dirigente liberal de Caazapá, falleció dejando una historia de lucha, convicciones firmes y solidaridad. El 18 de abril fue captada en una fotografía que hoy se convierte en un recuerdo especial de la última reunión liberal que compartió con sus correligionarios.

CAAZAPÁ. Con profundo pesar, familiares, amigos y correligionarios despiden a Pabla Antonia González Romero, conocida cariñosamente como Pabla Tangara, una mujer que durante décadas tuvo una activa participación en la vida política y social de Caazapá.

Fue presidenta del Comité 149 de Caazapá, exconcejala municipal y una comprometida dirigente del Partido Liberal, cuya trayectoria estuvo marcada por la defensa de sus ideales y por una participación activa en momentos particularmente difíciles para la democracia paraguaya.

Uno de los episodios que permanece en la memoria de sus correligionarios fue su participación en el recibimiento al Dr. Domingo Laíno en la rotonda de Caazapá, en una época en que expresar públicamente determinadas posiciones políticas requería valentía y convicción.

Pero la historia de Pabla no estuvo solamente ligada a la política. Muchos caazapeños la recuerdan también como Pabla Tangara, por el conocido bar que tenía en pleno centro de la ciudad. Allí, según recuerdan quienes la conocieron, siempre había una puerta abierta y un plato de comida para el correligionario o amigo que lo necesitara.

El pasado 18 de abril, durante la última reunión liberal que compartieron juntos, quedó registrada una fotografía de su sonrisa. Hoy, esa imagen adquiere un significado especial y se convierte en uno de esos recuerdos que permanecen cuando una persona querida ya no está.

Una vida no puede resumirse en unas pocas palabras. Detrás de Ña Pablita quedaron historias, anécdotas, luchas y, sobre todo, personas que tuvieron la oportunidad de conocerla y compartir parte de su camino.

Su partida deja un vacío entre sus familiares, amigos y correligionarios, pero también queda el recuerdo de una mujer de carácter, convicciones firmes y permanente compromiso con sus ideales.

Hasta siempre, querida Ña Pablita. Que esa sonrisa que hoy guardamos en una fotografía permanezca para siempre en la memoria de quienes tuvimos la dicha de conocerte.

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