De supuesto asalto a crimen por encargo: la “viuda negra” enfrenta juicio por el asesinato de su pareja

SAN JUAN NEPOMUCENO, Caazapá. El próximo 12 de agosto comenzará en el Palacio de Justicia de Caazapá el juicio oral contra Elisa Noemí Pino Rojas, conocida como la “viuda negra”, y otros cuatro procesados por el asesinato de su pareja, Hugo Nelson Aguayo Núñez, ocurrido el 19 de diciembre de 2023 en un camino rural de este distrito.
La causa, que inicialmente fue presentada como un violento asalto, fue tomando un giro inesperado a medida que avanzaba la investigación encabezada por el fiscal Carlos María Mercado Miranda. La Fiscalía sostiene que el crimen habría sido planificado y ejecutado mediante un supuesto sicariato, y que la propia pareja de la víctima habría participado en la organización del ataque.
Aquella noche, Aguayo regresaba en su camioneta junto con Elisa Pino. Según el relato brindado inicialmente por la mujer, ella se sintió mal y pidió que detuvieran el vehículo para vomitar. Fue entonces cuando dos hombres armados aparecieron desde una zona de matorrales y atacaron al conductor.
Los delincuentes se llevaron una bolsa que contenía G. 10 millones y 2.500 euros, por lo que inicialmente el caso fue investigado como un asalto. Sin embargo, las circunstancias del ataque y algunos elementos surgidos posteriormente hicieron que los investigadores comenzaran a sospechar que el robo podría haber sido una puesta en escena para ocultar un homicidio por encargo.
La investigación dio un giro decisivo meses después. En junio de 2024, el fiscal Carlos Mercado encabezó una serie de allanamientos en San Juan Nepomuceno que derivaron en la detención de Diana Pino Rojas, hermana de Elisa; Demetria de la Nieve Rojas Santacruz, madre de ambas; Aldo Troche Cáceres y Cristhian David Paredes González. Todos fueron imputados por homicidio doloso y sicariato.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Troche y Paredes serían los presuntos autores materiales, mientras que Elisa, su madre y su hermana habrían tenido participación en la planificación del crimen. La investigación incluyó el análisis y cruce de comunicaciones telefónicas para establecer los vínculos entre los sospechosos.
Uno de los elementos que más llamó la atención durante la investigación fue la hipótesis de que Elisa habría podido beneficiarse económicamente con la muerte de su pareja. En su momento incluso se habló de un seguro de vida contratado en España por unos 150.000 euros; sin embargo, posteriormente se informó que la Fiscalía no pudo comprobar esa versión, por lo que debe ser considerada únicamente como una hipótesis que surgió durante la investigación.
También fue mencionada como posible motivación la existencia de supuestos episodios de violencia en la relación que mantenían en España. De esta manera, la investigación manejó distintas hipótesis sobre el móvil, entre ellas los intereses económicos y una eventual situación de violencia dentro de la pareja.
Ahora, casi tres años después del crimen, el caso llegará finalmente a la etapa decisiva: el juicio oral, donde la Fiscalía deberá demostrar con pruebas la participación que atribuye a cada uno de los acusados y las defensas tendrán la oportunidad de controvertir esas acusaciones.
El tribunal de sentencia será el encargado de determinar finalmente la responsabilidad penal de cada procesado.







