Expulsan de la Policía al suboficial condenado por la muerte de Rodrigo Quintana

ASUNCIÓN. La Policía Nacional atraviesa una nueva etapa de depuración interna luego de que el Poder Ejecutivo oficializara la salida de 86 efectivos de distintos rangos, mediante una extensa serie de decretos emitidos recientemente.
Entre los casos que más llaman la atención se encuentra el del suboficial Gustavo Adolfo Florentín Silva, cuya trayectoria dentro de la Policía quedó marcada por uno de los episodios más graves de violencia política registrados en el país en los últimos años.
Florentín fue condenado a 24 años de prisión por el homicidio doloso de Rodrigo Quintana, ocurrido en marzo de 2017 en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). La condena quedó firme luego del pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia.
El agente fue expulsado mediante el Decreto N.º 6727, dentro del grupo de uniformados que recibieron la baja deshonrosa por faltas graves o muy graves.
86 salidas y una Policía bajo la lupa
De los 86 decretos, 44 corresponden a bajas deshonrosas, mientras que otros 42 efectivos solicitaron y obtuvieron el retiro voluntario.
La nómina vuelve a poner bajo la lupa los mecanismos de control de la institución, especialmente ante la presencia de policías que terminaron involucrados en homicidios, narcotráfico, robos, extorsiones y otros hechos delictivos.
Entre ellos también aparecen el suboficial mayor Valvino Melgarejo Galeano, detenido en 2025 en Canindeyú tras ser sorprendido con un cargamento de marihuana; el suboficial mayor José Isacio Peralta Martínez, condenado por narcotráfico, y el suboficial Richard Adolfo Barrientos Agüero, investigado por un procedimiento irregular relacionado con el secuestro de un supuesto narcotraficante en Luque y un cargamento de 50 kilos de cocaína.
La lista incluye además al oficial inspector Roberto Isaac Chaparro Martínez, condenado a 15 años de prisión por robo con resultado de muerte, y al suboficial Ever Daniel Ayala Lesme, procesado disciplinariamente luego de un episodio ocurrido en 2024 en el que efectuó disparos durante una gresca, con resultado fatal.
Hasta cadetes fueron expulsados
La depuración alcanza incluso a la Academia Nacional de Policía, donde cuatro cadetes fueron expulsados tras procesos disciplinarios relacionados con tráfico, tenencia, comercialización o consumo de drogas peligrosas y sustancias estupefacientes.
El dato resulta particularmente llamativo porque se trata de jóvenes que todavía estaban en proceso de formación para incorporarse a la institución.
La pregunta que queda
Más allá de las bajas, la serie de decretos deja una pregunta inevitable: ¿por qué algunos uniformados permanecieron dentro de la Policía pese a estar involucrados en hechos de extrema gravedad o incluso contar con condenas judiciales?
La expulsión de estos agentes puede ser considerada un paso necesario para recuperar la credibilidad institucional. Pero el desafío mayor está en fortalecer los controles para impedir que policías involucrados en hechos criminales permanezcan dentro de una institución cuya principal misión es combatir el delito y proteger a la ciudadanía.








