“Somos pecadores, no corruptos”: sacerdote rechaza acusación y habla de daño moral

CAAZAPÁ. El presbítero Antonio Darío Duarte, cura párroco de la Catedral San Pablo, salió al paso de la denuncia penal en su contra con declaraciones firmes, visiblemente afectado y dolido por la situación.
El religioso expresó su profundo malestar y repudio hacia la acción judicial impulsada por dos concejales municipales, a quienes cuestionó por haber recurrido directamente a la Fiscalía sin antes verificar la información o solicitar explicaciones sobre la transferencia de G. 100 millones.
“Jamás me visitaron, jamás preguntaron. Se manejaron con ligereza y el daño moral ya está hecho, sin fundamentos”, afirmó, señalando además que se enteró de la denuncia a través de redes sociales, lo que —según dijo— evidencia una grave falta de respeto institucional y humana.
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Duarte indicó que apenas conoce de vista a los denunciantes y sostuvo que las obras cuestionadas existen y son plenamente verificables. Explicó que la Gobernación de Caazapá financió la construcción de la parte baja del edificio, mientras que los fondos municipales fueron destinados a la parte alta del obispado.
Asimismo, remarcó que toda la documentación respaldatoria ya fue presentada ante la unidad fiscal correspondiente, a través de sus abogados.
“Aquí no hay ninguna obra fantasma. Todo está hecho, documentado y a la vista de quien quiera comprobarlo”, subrayó.
Finalmente, insistió en que se trata de una denuncia irresponsable y manifestó su confianza en que la Justicia esclarecerá los hechos y dejará en evidencia la verdad.
Fuente Causa Común TV y Fuente Paraguay










