El millonario fracaso de la gestión de Derlis Molinas deja una bomba ambiental a la próxima administración
SAN JUAN NEPOMUCENO. (Por redacción central) Lo que fue presentado por la administración del intendente Derlis Molinas como la solución al histórico problema de la disposición final de residuos sólidos terminó convirtiéndose en uno de los mayores pasivos ambientales que heredará el próximo gobierno municipal, (Derlis Molinas esta en competencia).
A escasos 6 meses del cambio de autoridades, el vertedero municipal se encuentra prácticamente colapsado y bajo constantes cuestionamientos de pobladores y organismos ambientales debido a las deficientes condiciones de operación y al riesgo de contaminación que representa para las comunidades cercanas.
Durante los últimos años, vecinos asentados en sectores próximos al vertedero denunciaron reiteradamente la proliferación de malos olores, la presencia de animales carroñeros y la dispersión de residuos hacia propiedades vecinas y espacios públicos. Las promesas de implementar un sistema moderno de tratamiento de desechos nunca llegaron a materializarse.
Un proyecto sin soluciones de fondo
Según antecedentes del caso, la Municipalidad realizó trabajos esporádicos de movimiento de suelo e intentó adecuar el predio a las exigencias ambientales. Sin embargo, especialistas consultados sostienen que nunca se ejecutaron las obras estructurales indispensables para convertir el sitio en un relleno sanitario técnicamente viable.
La ausencia de sistemas de impermeabilización, drenaje y tratamiento de lixiviados genera preocupación sobre posibles impactos en los recursos hídricos y en el medio ambiente de la zona.
El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) ya había observado anteriormente las condiciones de funcionamiento del vertedero, situación que mantiene latente la posibilidad de nuevas sanciones o incluso una clausura definitiva.
Una pesada herencia para el próximo intendente
El principal desafío de la futura administración será encontrar una solución sostenible para la disposición de los residuos urbanos generados diariamente por miles de habitantes del distrito.
Entre las alternativas planteadas por técnicos y referentes ambientales figuran la clausura técnica del actual vertedero, la búsqueda de acuerdos regionales para compartir infraestructuras de disposición final con otros municipios y el fortalecimiento de programas de reciclaje que permitan reducir significativamente el volumen de basura destinado al enterramiento.
Asimismo, consideran fundamental la incorporación formal de los recicladores urbanos al sistema de gestión de residuos, generando oportunidades laborales y disminuyendo el impacto ambiental.
Un problema que ya no admite postergaciones
Más allá de las disputas políticas, la situación del vertedero municipal se ha convertido en una cuestión de salud pública y protección ambiental. Las próximas autoridades deberán tomar decisiones en los primeros meses de gestión para evitar que el problema continúe agravándose.
El manejo de los residuos sólidos aparece hoy como una de las principales deudas de la administración de Derlis Molinas y, al mismo tiempo, como uno de los mayores desafíos que enfrentará el próximo gobierno municipal de San Juan Nepomuceno.









