Lanzavigas de 420 toneladas llegó para construir el viaducto de Luque

LUQUE. Un gigantesco lanzavigas de 420 toneladas llegó desde Portugal para incorporarse a las obras del viaducto elevado de Luque, una de las intervenciones viales destinadas a mejorar la circulación en esta zona del departamento Central. El equipo, que tiene aproximadamente 80 metros de longitud, se encuentra en etapa de montaje y preparación antes de comenzar a operar en la construcción.
La maquinaria tendrá a su cargo una de las tareas más importantes de la obra: levantar y colocar las vigas prefabricadas y las prelosas que conformarán la estructura superior del viaducto. Su capacidad de carga alcanza las 120 toneladas y, una vez que esté operativo, se prevé que pueda instalar hasta cinco vigas por día.
La incorporación de este sistema permitirá agilizar los trabajos de montaje de la estructura elevada, mediante maniobras especializadas que requieren precisión y estrictas medidas de seguridad.
Un viaducto de 3,6 kilómetros
El proyecto corresponde al Tramo 11 de la Red Vial Estructurante y contempla la construcción de un viaducto elevado de aproximadamente 3,6 kilómetros de longitud. La documentación técnica del tramo establece una extensión de 3.635 metros.
El recorrido conecta la zona del Hotel Bourbon y la sede de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), sobre la autopista Ñu Guasu (Desvío Tape Tuya), con la calle Don Lorenzo Melgarejo, en el sector de acceso a la ruta Luque-San Bernardino, conocida como Ecovía.
La infraestructura busca mejorar la conectividad vial y facilitar la circulación en un sector estratégico del área metropolitana, donde el crecimiento urbano y el movimiento vehicular generan importantes desafíos para la movilidad.

Buscan reducir el impacto en el tránsito
Uno de los principales desafíos de la construcción es ejecutar una obra de grandes dimensiones en medio de una zona urbana, con viviendas, comercios y circulación vehicular en los alrededores.
En ese contexto, el lanzavigas está diseñado para realizar buena parte de las maniobras de colocación en altura, con el propósito de reducir la ocupación del espacio a nivel del suelo y disminuir las interferencias con el tránsito.
El sistema también apunta a limitar las molestias ocasionadas por ruidos y vibraciones, mediante procedimientos específicos y mecanismos de seguridad para controlar las operaciones de levantamiento y colocación de los elementos prefabricados.
Sin embargo, la utilización de esta maquinaria no significa que desaparecerán los desvíos ni los inconvenientes durante la ejecución de los trabajos. La intención es reducir su impacto y compatibilizar el avance de la obra con las actividades cotidianas de los vecinos y comerciantes.
Tecnología para acelerar la construcción
Por sus dimensiones, peso y capacidad operativa, el lanzavigas constituye un componente fundamental para el montaje de la estructura superior del viaducto. Su utilización permitirá instalar las piezas prefabricadas de manera secuencial, siguiendo la planificación técnica de la obra.
La previsión de colocar hasta cinco vigas por día representa una capacidad operativa estimada, que dependerá de las condiciones de trabajo, la logística de suministro de las piezas y los procedimientos de seguridad establecidos para cada maniobra.
Con el montaje y la puesta a punto del equipo, el proyecto se prepara para avanzar hacia una nueva etapa constructiva.
El desafío no consiste solamente en levantar una infraestructura de grandes dimensiones, sino también en ejecutarla con eficiencia y seguridad, procurando reducir las molestias que una obra de esta magnitud genera en una ciudad en constante crecimiento.








